Pruebas y diagnóstico de la diabetes gestacional

consulta embarazadaEn relación a la detección de la diabetes gestacional, algunos expertos se preguntan si esta es necesaria en mujeres menores de 25 años que no presenten factores de riesgo. Otros plantean que evaluar a todas las mujeres embarazadas, sin importar su edad, es la mejor forma de detectar todos los casos de diabetes gestacional.

Si la embarazada tiene alto riesgo de diabetes gestacional, por ejemplo, un índice de masa corporal de 30 o más antes del embarazo, o tiene familiares e hijos con diabetes, el médico puede detectar la diabetes en su primera visita prenatal.

Toda mujer que esté en riesgo de padecer la diabetes gestacional, es muy probable que sea examinada en algún momento durante el segundo trimestre, entre las 24 y 28 semanas de embarazo.

Exámenes de rutina para la diabetes gestacional

  • Prueba inicial de tolerancia a la glucosa. La prueba se inicia al beber una solución de glucosa. Una hora más tarde, se mide el nivel de azúcar en la sangre para evaluar los resultados. Un nivel de azúcar en sangre por debajo de 130 a 140 miligramos por decilitro (mg / dL) o 7,2 a 7,8 milimoles por litro (mmol / L), suele considerarse normal, aunque esto puede variar en clínicas o laboratorios específicos. Si el nivel de azúcar en la sangre es más alto de lo normal, sólo significa que se tiene un mayor riesgo de padecer diabetes gestacional.
  • Seguimiento de la prueba de tolerancia de glucosa. Para la prueba de seguimiento, es necesario que la mujer ayune durante la noche para luego medir su nivel de azúcar en sangre en ayunas. A continuación se toma una solución dulce que contiene una gran concentración de glucosa y se examina el nivel de azúcar en la sangre cada 1 hora, durante un período de tres horas. Si al menos dos de las lecturas de azúcar en la sangre son más altos de lo normal, se diagnostica la diabetes gestacional.

Si has sido diagnosticada con diabetes gestacional

Si una mujer tiene diabetes gestacional, su médico probablemente le recomendará exámenes más frecuentes, especialmente durante los últimos tres meses del embarazo. Durante estos exámenes, el médico controlará cuidadosamente el azúcar en la sangre y le pedirá a la paciente que controle el azúcar por sí misma, todos los días, como parte de su plan de tratamiento.

En caso de presentar dificultades para controlar el azúcar en la sangre, necesitar el tratamiento de insulina, o tener otras complicaciones en el embarazo, es posible que se requieran pruebas adicionales para evaluar la salud general del bebé. Estas pruebas evalúan la función de la placenta, el órgano que suministra oxígeno y nutrientes al bebé. Si la diabetes gestacional es difícil de controlar, puede afectar la placenta y poner en peligro sus funciones vitales. Los exámenes para vigilar el bienestar del bebé incluyen:

  • Prueba sin estrés. Unos sensores son colocados en el estómago y conectados a un monitor para medir la frecuencia cardíaca del bebé, lo que debería aumentar cuando este se mueve. Si su corazón no late más rápido durante el movimiento, el bebé puede no estar recibiendo suficiente oxígeno.
  • Perfil biofísico. Esta prueba combina una prueba sin estrés con una ecografía. Existe un sistema de puntuación que le permite al médico evaluar la frecuencia cardíaca del feto, los movimientos, la respiración y el tono muscular en general, y determinar si el bebé está rodeado de una cantidad normal de líquido amniótico. Estos puntajes ayudan a determinar si el bebé está recibiendo suficiente oxígeno. Cuando el líquido amniótico es bajo, puede significar que el bebé no ha estado orinando lo suficiente y que con el tiempo la placenta no ha estado funcionando tan bien como debería.
  •  Recuento de movimientos fetales. Es posible realizar esta prueba simple al mismo tiempo que la prueba sin estrés o el perfil biofísico. Sólo hay que contar con qué frecuencia se mueve el bebé en un tiempo establecido. Un movimiento infrecuente puede significar que su bebé no está recibiendo suficiente oxígeno.

Pruebas de azúcar en la sangre después del parto

El médico deberá analizar los niveles de azúcar en la sangre después del parto y entre unas 6 y 12 semanas nuevamente, para asegurarse de que todo ha vuelto a la normalidad. Si las pruebas son normales, como en la mayoría de los casos, la mujer deberá ser evaluada  por lo menos cada tres años.

Si las pruebas futuras indican diabetes o prediabetes, una condición en la cual el azúcar en la sangre es más alto de lo normal, pero no lo suficientemente alto como para ser considerado diabetes, la paciente debe conversar con su médico sobre cómo aumentar sus esfuerzos de prevención e iniciar un plan de control de la diabetes.