Alimentación saludable para la diabetes gestacional

La diabetes gestacional puede presentarse en las mujeres durante el embarazo debido a que los niveles hormonales cambian y alteran la necesidad de la insulina en el cuerpo. La diabetes gestacional generalmente desaparece después del nacimiento del bebé, sin embargo sí aumenta el riesgo de contraer diabetes tipo 2 más adelante en la vida. Aquí te ofrecemos algunos consejos sobre la alimentación saludable tan necesaria para lidiar con esta condición.

Debemos partir de la idea de que para gestionar la diabetes gestacional con eficacia, es importante controlar los niveles de glucosa en sangre mediante el mantenimiento de una dieta saludable y la práctica regular de actividad física de intensidad moderada, preferentemente en consulta con un médico.

¿Cómo ayuda mantener una dieta sana?

Seguir un plan de alimentación saludable te ayudará a:
• Mantener los niveles de glucosa en sangre dentro del rango deseado, según los consejos del médico.
• Proporcionar una nutrición adecuada para ti y para tu bebé en crecimiento.
• Lograr los cambios de peso apropiados durante el embarazo.

dieta-saludableaa¿Qué alimentos debo comer?

Los carbohidratos. Los carbohidratos se descomponen en glucosa y se utilizan para producir energía. Son muy importantes para la embarazada y su bebé. Para ayudar a controlar los niveles de glucosa en la sangre, es importante distribuir los alimentos carbohidratos en 3 comidas pequeñas y en 2-3 meriendas al día. Los alimentos que contienen carbohiratos incluyen:
• panes y cereales para el desayuno
• pastas, arroz y fideos
• verduras con almidón como las papas, camote, maíz, malanga y yuca
• legumbres como alubias, frijoles rojos y las lentejas
• frutas
• leche, yogur y leche de soja fortificada con calcio

Los carbohidratos que contienen poco valor nutricional son el azúcar (sacarosa), los refrescos, licores, jugos de frutas, caramelos, pasteles y galletas. Es aconsejable evitar estos alimentos.
En algunos casos, las mujeres embarazadas pueden estar comiendo la cantidad adecuada y el tipo de alimentos ricos en carbohidratos recomendado, pero todavía tienen niveles altos de glucosa en sangre. Si esto sucede, es importante no eliminar el consumo de carbohidratos. Algunos organismos necesitan un poco de ayuda adicional para manejar los niveles de glucosa en la sangre y puede ser necesaria la insulina.

La grasa. Trate de limitar la cantidad de grasa que consume, sobre todo de grasas saturadas. Utilice las grasas saludables como el aceite de canola, de oliva, los aceites poliinsaturados y las margarinas, los aguacates y las nueces sin sal. Para limitar el consumo de grasas saturadas, seleccione las carnes magras, el pollo sin piel y los alimentos lácteos bajos en grasa, evite la comida para llevar y los alimentos procesados. Aunque la grasa no afecta directamente a los niveles de glucosa en la sangre, si se consumen en grandes cantidades, todas las grasas pueden causar aumento de peso extra, lo que puede dificultar el control de los niveles de glucosa en sangre.

Proteínas. Incluir 2 pequeñas porciones de proteína cada día es importante para el crecimiento y mantenimiento del cuerpo. Los alimentos ricos en proteínas son la carne magra, el pollo sin piel, el pescado, los huevos y el queso bajo en grasa. Estos alimentos no afectan directamente los niveles de glucosa en sangre. Recuerda que aunque la leche, los yogures, flanes y las legumbres son fuentes importantes de proteínas, también contienen carbohidratos.

El calcio y el hierro. Los requerimientos de calcio y de hierro se incrementan durante el embarazo. Se recomienda incluir 3 porciones de alimentos ricos en calcio pero bajos en grasa cada día (leche, leche de soya fortificada con calcio, yogur o queso bajo en grasa). El hierro de la carne roja, el pollo y el pescado se absorbe fácilmente, sin embargo cuando una persona es vegetariana o no come estos alimentos con regularidad, puede ser necesario un suplemento de hierro o multivitamínico para embarazadas. Lo mejor es consultarlo con el médico o un dietista.

Otras consideraciones dietéticas

• Los alimentos nutritivos que no causan el aumento excesivo de peso o el aumento de los niveles de glucosa en la sangre se pueden comer libremente. Estos alimentos incluyen frutas y verduras bajas en carbohidratos, como las fresas, maracuyá, limones, limas, vegetales verdes, entre otros.
• Trate de incluir por lo menos 5 porciones de verduras cada día.
• Si tiene antecedentes familiares de alergias a los alimentos o tolerancias, hable con su médico ya que puede ser recomendable evitar ciertos alimentos durante el embarazo.

¿Qué puedo tomar?

Se debe elegir principalmente agua, agua mineral simple y agua de soda. Para lograr un sabor diferente se pueden probar estos líquidos con zumo de limón o lima.

¿Puedo utilizar edulcorantes artificiales?

Generalmente los edulcorantes que han sido probados y aprobados se consideran seguros durante el embarazo, siempre y cuando se utilicen en pequeñas cantidades. Ante cualquier duda lo mejor es consultar a un dietista.

¿La actividad física puede ser beneficiosa en estos casos?

Para las mujeres con diabetes gestacional, la actividad física de intensidad moderada puede ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre. “Moderada” significa un aumento leve pero notable en la tasa de respiración y los latidos del corazón. Si no hay condiciones obstétricas o médicas específicas, la mujer debería ser capaz de ejercitarse de forma segura durante el embarazo, de todos modos lo mejor es consultarlo siempre con el médico, especialmente si no se estuvo haciendo ejercicio con regularidad antes del embarazo o del diagnóstico de la diabetes gestacional.

¿Qué pasa con la lactancia materna?

Se recomienda la lactancia materna para todas las mujeres, pues proporciona el mejor comienzo para su bebé y le puede ayudar a recuperar el peso que tenía antes del embarazo. Las guías actuales recomiendan que los bebés sean amamantados durante los primeros seis meses y más allá, si es posible.

¿Estoy en riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2?

Si bien los niveles de glucosa en la sangre suelen volver a la normalidad después del parto, las mujeres que han tenido diabetes gestacional tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida, con un 30%-50% de posibilidades de desarrollarla en los 15 años después del embarazo.

¿Qué puedo hacer para reducir el riesgo?

Para reducir el riesgo, retrasar o incluso prevenir el desarrollo de la diabetes tipo 2, tenga en cuenta los siguientes puntos importantes:

Conozca su nivel de glucosa en sangre

• Se recomienda la realización de una prueba de tolerancia oral a la glucosa entre seis y ocho semanas después del nacimiento del bebé.
• Esta prueba se debe repetir cada uno o dos años, o con más frecuencia en las personas con mayor riesgo, como las mujeres pertenecientes a grupos culturales de alto riesgo o en aquellas con intolerancia a la glucosa.
• Consulte a su médico de cabecera si usted está planeando otro embarazo, para comprobar que sus niveles de glucosa en la sangre están en el rango normal.
• Hágase un chequeo de la diabetes gestacional de manera temprana en su próximo embarazo.

Mantenga o alcance un peso saludable

Hallar un equilibrio entre el consumo de alimentos y los niveles de actividad es la mejor manera de mantener o reducir el exceso de peso corporal. Los estudios han demostrado que la pérdida de peso, incluso tan poco como 5-10% (en caso de obesidad) puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes tipo 2. Evite las dietas de choque y trate de bajar de peso de forma gradual a través de un estilo de vida saludable.

Coma sano

• Base sus comidas en los cereales integrales, frutas y verduras.
• Escoja una dieta baja en grasas saturadas, elija alimentos lácteos bajos en grasa, carnes magras y pollo sin piel, mientras limita las galletas, papas fritas, tortas, pasteles, alimentos procesados, fritos y comidas para llevar.
• Incluya pequeñas cantidades de grasas poli o monoinsaturadas y aceites saludables como el de canola, de oliva o de girasol, de aguacate y frutos secos sin sal.
• Elija alimentos ricos en carbohidratos con menor índice glucémico (IG) como las frutas frescas, el pan granulado, los lácteos bajos en grasas, pastas, arroces y cereales.
• Coma comidas regulares y vigile el tamaño de las porciones.
• Evite las bebidas con mucha azúcar y elija al agua como su bebida diaria.

Realice actividad física

• Trate de incluir por lo menos 30 minutos de actividad física moderada en la mayoría de sus días. Debe discutir los planes de actividad física con su médico.

Fomente un estilo de vida familiar saludable

La investigación ha sugerido que la diabetes gestacional puede aumentar el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2 más adelante en la vida de un niño. Por tanto, es importante animar a toda la familia a elegir alimentos saludables y realizar actividad física todos los días.